Benjamín A vs RFEF 9F

ELC Las Rozas CF “A  7-0   RFEF 9F

Año nuevo y la vida sigue igual

¡Qué fácil es acostumbrarse a lo bueno! Pero es que en cada partido descubrimos algo nuevo. Sin duda, en el de este sábado, hubo cosas que se nos quedarán en la retina y recordaremos mucho tiempo. La primera sucedió antes del partido. Nada más llegar al campo, sin comenzar, ya habíamos ganado por goleada y no, no me refiero al marcador, me refiero al compromiso. Da gusto ver ese compromiso global de todos y cada uno de los jugadores que, a las 9:30 de la mañana de un sábado, estaban calentando como una marea roja mientras que el contrario iba llegando a cuentagotas y acabaron solo con dos chicos de recambio.

En este equipo no se borra nadie y no es solo mérito del cuerpo técnico y los sufridos y madrugadores padres, es que tenemos a los niños gritando y saltando diciendo ¡que llegamos tarde, papá, mamá corred! porque están deseando llegar a jugar con sus amigos. En ese momento, cuando vimos al equipo calentando, ya sabíamos que habíamos ganado por goleada independientemente del resultado.

Del partido, poco que decir, es cierto que como el estándar al que nos tienen acostumbrados es tan alto pensamos que ganar, como se ganó, por aplastamiento, “sabe a poco”. Luego, cuando llegas a casa y reflexionas, concluyes con que no se puede pedir más a los chavales: anularon al contrario, golearon, repartieron juego, se mostraron solidarios entre ellos y un sinfín de virtudes que no deben oscurecerse porque haya alguna imprecisión en pase, desubicación o fallo en el remate.

Ni se debe, pero fundamentalmente, no se puede destacar a nadie en un equipo en el que el grupo, una vez más, fue el protagonista. Sin embargo, estamos obligados a dejar por escrito lo que vimos y hay cosas que no podemos obviar. La primera, que el míster tuvo la oportunidad y el valor de probar a jugadores en distintas posiciones a las que nos tienen acostumbrados y encontramos a chavales ”nuevos” que tienen unas características diferentes si juegan en puestos diferentes.  Tampoco puedo dejar de mencionar el gol a base de paredes al borde del área contraria al primer toque que dejó a nuestro “pequeño Nicolás favorito” delante del portero y con un quiebro de los que hielan la sangre se dejó el balón para empujarlo a las mallas. Sublime guinda a un jugadón desde el medio del campo a la delantera. Nuestros porteros se podían haber llevado los deberes para hacerlos porque la encomiable labor de todos y cada uno de los defensas les dejaron sin trabajo. ¿Y quién marcó el primer gol?, en fin, año nuevo pero todo como siempre. En todo caso y ante todo, enhorabuena por el compromiso que demostráis con el equipo.

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