Infantil B Municipal vs. Cristo Rey

Bienvenidos a las crónicas del EFC, en esta jornada enfrentándose al Colegio Cristo Rey en un emocionante partido. En estas fechas tan navideñas y tan dadas a las bajas temperaturas e incluso a la nieve, el encuentro se iniciaba con temperaturas propias del mes de septiembre. A pesar de lo cálido del ambiente, el EFC iniciaba el encuentro muy frío, y fruto de ello, e imbuidos del espíritu generoso de la Navidad, entregaban el 1 a 0 a la delantera del Cristo Rey en una indecisión de la zaga. Nuevamente, el EFC debía remar contra corriente.

Tras este inicial desajuste, el EFC se situaba en el campo intentando mover el balón, apoyando a la defensa Gabi, Alberto y Jorge. Tanto Alex como Puskitas Del Hoyo sacaban el balón fluidamente del área propia. Tras algunas buenas combinaciones, y unos minutos equilibrados, en una desafortunada jugada entre defensa y portero el Cristo Rey obtenía como premio un peligroso libre indirecto en el área del EFC, castigando una cesión. En el saque del mismo, y a pesar de que Nico logró desviar el cuero, el esférico terminó su trayectoria en la red del EFC. Excesivo castigo para los méritos del EFC, que no llegaba bien arriba pero tampoco sufría en portería propia.

A medida que el sol seguía ascendiendo, el juego del EFC iba tomando temperatura. El apoyo de Julián en el medio campo, desde banda derecha, encontrando a Moroño, Jorge y Alberto, creaba peligro en campo ajeno. Tras un pase al hueco que no encontró su destino, Julián recuperaba el cuero robando la cartera a la defensa del Cristo Rey asomando al pico del área, se internaba como cuchillo en mantequilla y cruzaba el balón al poste contrario para inaugurar el casillero del EFC. El efecto balsámico del gol espoleaba el juego del equipo, y a los pocos minutos, tras un córner y en combinación con Julián, Alberto estrellaba en el travesaño un disparo que olía a gol y que por desgracia besó la cal de la línea de portería.
Se llegaba al descanso con un sabor agridulce, con buen juego pero con escasos réditos en el luminoso, que en este caso lucía apagado por falta de fluido eléctrico. El EFC era merecedor de mejor fortuna por lo desplegado en el verde tapete.

Tras la reanudación, el EFC salía en tromba, destacando una banda izquierda donde Puskitas Del Hoyo y Moroño se habían hecho los amos, penetrando con vigor y disfrutando de oportunidades en las que, unas veces el ansia de gol, y otros la falta de puntería, privaban al EFC del merecido empate. Moroño y Julián perdonaban en exceso, y los excesos se pagan.

Sin embargo, una falta directa en la banda izquierda, pegada a la línea de banda, y aún en campo propio del EFC, iba a dar la oportunidad a Puskitas Del Hoyo a desempolvar la calidad que atesora en su zurdo empeine. Tras botar la falta, centrada al área rival, con potencia y dirección, la defensa del Cristo Rey desviaba la trayectoria del esférico, igualando el marcador a 2.

El EFC se había hecho el dueño del partido. Del Hoyo y Antonio eran impenetrables en defensa, siendo fuertes pero nunca duros con el rival, yendo al choque en ocasiones pero nunca utilizando el juego brusco. Gabi se permitía el lujo de regatear dentro del área rival con brasileños caños, García llegaba a la frontal con peligro y se sucedían los córner a favor del EFC. En uno de ellos, y después de un afortunado rechace de la defensa, el Cristo Rey lanzó un rápido contrataque que llegaba en ventaja de 3 contra Antonio y Del Hoyo, y tras rápida combinación, y ajustado disparo, el Cristo Rey rompía la igualada con el definitivo 3 a 2.

Los últimos minutos fueron de nuevo del EFC, que seguía llegando bien al área rival, pero con la pólvora mojada. Una última ocasión vino de manos, o mejor de pies, de Jorge, solo ante el portero aunque recibiendo de espaldas, que no pudo materializar por la rapidez del portero. Antes del pitido final, alguna intervención de mérito de Nico sacando la mano a lejanos disparos del Cristo Rey nos recordaba que nuestro portero entrena duro cada semana y merece su puesto.

El triple silbido del árbitro, que pitó tan despacio entre silbido y silbido que pareció experimentar cierta hipoglucemia, ponía el final a un partido en el que se impuso la mejor fortuna del Cristo Rey SEK, y se echó de menos más sangre al inicio y más pólvora durante el partido del EFC. No obstante, el toque, la ubicación y las combinaciones exhibidos durante el encuentro nos hace ver el futuro con optimismo.

Categorías Noticias