Juvenil A vs. Club Funetelarreyna “A”

Dura derrota del Juvenil en casa del líder

El Juvenil A sufrió su segunda derrota consecutiva como visitante en casa del líder. Los 30 magníficos minutos que disputó el equipo en la segunda parte no fueron suficientes para evitar un nuevo descalabre a domicilio.

La primera división juvenil no es categoría nacional, ni se le asoma, pero en esta división se compite como si se jugara contra los mejores; todos los equipos van a muerte, no se regala ni un solo punto y estas son facetas que nuestro Juvenil A aún debe aprender. El equipo entrenado por Sergio y Borja regaló los primeros 45 minutos, cedió por completo la posesión del balón al rival, se mostró tímido en la posesión y débil en la presión de balón y solo encontró en el 1-0 en contra una buena noticia a la que agarrarse. “Buena noticia” porque se podrían haber encajado muchos más goles de no ser por la espléndida actuación del portero Diego Sena, que atajó balones de todos los tipos y modalidades. Para Electrocor es un lujo contar con un arquero de esta categoría.

Después de la charla del descanso, en la que los jugadores demostraron ganas y ánimos para levantar el partido, Electrocor salió a morder, presionó, luchó hasta el último aliento y demostró que esta plantilla puede dominar la posesión y generar ocasiones a cualquier rival que se le presente. El premio del gol llegó tras un tremendo pase de Adrián Raposo que supo aprovechar a la perfección Nacho Soto con una bonita vaselina. Con este son ya 4 tantos en 3 partidos del delantero centro que más no pudo hacer para tirar del carro.

Pese a estos magníficos minutos de la segunda mitad, la losa de estar 45 minutos corriendo detrás del balón -y el desgaste que ello supone- tuvieron como consecuencia que en el 70’ de partido los once del campo estaban exhaustos. Los cambios que se realizaron desde el cuerpo técnico empeoraron al equipo, con la fatiga comenzaron a llegar los errores y con ellos los goles en contra. Primero, con un balón que parecía marcharse a línea de fondo y que recogió plácidamente el extremo contrario para anotar el 1-2 tras un error en un despeje; después, regalando libres indirectos a los rivales por conductas poco lógicas cerca del área. Con el 1-2 llegó la debacle, cayeron los ánimos y el Juvenil encajó otros dos tantos en menos de 7 minutos.

Estamos en la jornada 5 de Liga y todavía queda mucho tiempo por delante para mejorar, tanto desde el banquillo como en el campo, sin embargo, lo realmente preocupante es la falta de intensidad, la desidia y el poco compañerismo que se demostró en la primera mitad. Un equipo no es una suma de individualidades, es un cúmulo de intencionalidades. Si todos vamos a una jugando como un equipo y con una intención común, olvidamos egos personales, confiamos y animamos a nuestros compañeros tras un error y nos unimos para sacar adelante los malos resultados del equipo como visitante podremos hacer un gran año. Aún estamos a tiempo, el tercer puesto está a cinco puntos y el descenso a cuatro, todo está muy apretado, pero no podemos permitirnos regalos ni concesiones porque nadie en esta categoría regala nada. No hemos estado a la altura de lo que se espera del primer juvenil de un club y tenemos que cambiar la dinámica cuanto antes.

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