Prebenjamin B vs. CEM

Nuestro rival (el CEM), presenta una alineación que a todos nos sorprende, debido al tamaño del muchacho que ocupa su banda derecha, un muchacho alto, con pelillos en las piernas y barba, que subía la banda sin balón que daba gusto, e impedía a nuestro equipo ocupar ese espacio en el campo, no se acercaban al verlo pululando por allí, con la impunidad del árbitro, que en ningún momento le advirtió que se saliera del campo…..ERA EL ENTRENADOR.

Primer cuarto sin pena ni gloria ante un equipo con sólo cuatro jugadores de campo (al entrenador y a la Srta. Colegiada no los contaremos), y los niños, como el tiempo, fríos, y pesados (parecía que realmente llevaban piedras para no volarse), cada uno haciendo la guerra por su lado, y sin jugar el balón, patadón y a correr, no sabíamos aprovechar la inferioridad numérica del rival, ni nuestra superioridad física y técnica.

En el segundo cuarto, parecemos más entonados, empezamos a jugar con algo más de precisión, y en dos jugadas de contraataque, nuestro cierre-pivote-delantero Raúl, logra dos tantos plantándose solo ante el portero. Un par de oportunidades más, y al descanso, que había que tomar café y bizcocho.

Comienza el tercer cuarto, y los chicos parecen que se acuerdan de como se juega al fútbol, hilando buenas jugadas de combinación, y por fin dándose cuenta de que presionando un poquito, les hacíamos mucho daño, porque ni el muchacho de los pelillos en las piernas, ni la señorita de amarillo, eran parte del equipo, jugaban en contra nuestra, pero no tocaban la pelota.
Fue indignante escuchar como decía a la grada que no pitaba las manos en el área porque eran niños y además unos menos, que encima no les iba a pitar un penalty, y como nosotros éramos uno más, en cualquier contacto que había en mitad del campo, nos pitaba falta (que como decía Javier, el papá de Héctor, en la Wii y en la PSP no eran) lo que cortaba nuestros contraataques, y opciones de gol. En este cuarto, dos goles de Miguel, nos dan una ventaja tranquilizadora, y nos permite a los sufridores progenitores, disfrutar del café hecho por Ricardo y Montse, y del bizcocho hecho por el Sr. Fagor.
Cuarto tiempo, y los niños siguen jugando bien, dominando, y evitando que Javi o Jaime pasen apuros, y un zapatazo de Héctor, nos da el 5-0 con que acaba el partido.
Nos vamos con la sensación que podíamos haber hecho más, que hemos perdido dos cuartos, y que el sopor al que aludía en el comienzo de la crónica, lo llevaban los niños, no los padres, y les costó desperezarse.

La afición, este sábado estuvo más relajada que el domingo pasado,  quizás por la hora, quizás por el rival, pero estuvimos animando todo el partido, algunos como Solé, hasta con la boca llena…., tendremos que hacérnoslo mirar, parecemos hooligans, educados pero hooligans.

Las notas del fin de semana son….7 para los jugadores, por su victoria, pero no les ponemos más por la caraja con que empiezan todos los partidos, chicos ¿realmente es necesario que nos hagáis pasar un mal rato en todos los partidos? 8 para Los Juanes, por su visión acertada del partido, y aprovechar las carencias del rival para reubicar jugadores que desatascaran el partido, un 9 para la afición, por lo bien que come, lo toma todo sin protestar, y es capaz de animar aún teniendo la boca llena un 10 para el sol, que tuvo el detalle de no esconderse hasta que acabó el partido, evitando que sufriéramos congelaciones de primer grado y un 11 para el café de Ricardo y SU Montse.

Desde aquí, decirle a Eva, que esperamos que se mejore, que la hemos echado de menos, y la esperamos la semana que viene.

Categorías Noticias Prebenjamín