Nuestro Juvenil Femenino llegaba a Fuenlabrada con muchos de los deberes hechos y alguna que otra cuenta pendiente que iba a certificar matemáticamente la salvación. Un equipo joven y lleno de ilusión que ha hecho de El Abajón su fortín, pero que todavía no había puntuado fuera de casa en esta temporada tan atípica.

Las de María Blanco sabían la importancia de esta última salida tras una temporada a una vuelta y con mucho en juego en cada jornada.

Sonaba el silbato a las 3 de la tarde para dar comienzo a este último partido fuera de casa. Un duelo marcado por la situación comprometida en la parte baja de la tabla de ambos equipos y un calor infernal que dificultaba mucho le ritmo de juego.

Los primeros minutos de las roceñas demostraban que habían llegado para dar un golpe en la mesa y se adelantaron en el minuto 4 con gol de Violeta tras un rechace que culmina con un gran golpeo desde la frontal.

Este gol parecía encaminar el partido y ponerlo todo a favor. El encuentro parecía controlado y el Electrocor había encontrado las mejores opciones para hacer daño. Así fue que la insistencia pronto dejaría el segundo tanto del equipo visitante de falta directa ejecutada por Sara en el minuto 10.

Fue en ese momento cuando aparecieron las dudas y tocó sufrir, algo que también sabe hacer muy bien este equipo que desprende ADN Electrocor. El equipo local con sus balones aéreos generó todo de peligro y en una acción desafortunada llegaba su gol.

Minutos de nervios y menos control con balón pero tras la pausa para hidratación se reajustaron las líneas para evitar el peligro rival. El partido continuó con la misma tónica y las jugadoras achacaban cada vez más el cansancio. Después de controlar y sufrir llegaría el último tanto del Electrocor en el minuto 81. Tras un gran corner lanzado por Daniela, las locales marcaban en propia y daban así tranquilidad para los últimos minutos del encuentro.

No fue de los partidos más brillantes de este juvenil, que ha sido capaz en esta temporada de plantar cara a los más grandes, pero sí reflejó a la perfección la identidad de este equipo, capaz de sufrir y controlar los partidos como si de futbolistas veteranas se tratase.

Se certifica así la salvación y permanencia en Juvenil Preferente y podemos decir bien alto que Electrocor sigue en la máxima categoría juvenil.