Llegaba Electrocor al clásico Vereda de Ganapanes para rendir visita al segundo clasificado, Adarve ‘B’, con el claro objetivo de puntuar ante uno de los mejores equipos de la liga. Aroma a fútbol regional por los cuatro costados.

En una primera parte tremendamente disputada, en la que el juego directo y el balón parado iban a cobrar un acentuado protagonismo, Electrocor comenzó, con el paso de los minutos, a encontrarse en un confortable ecosistema. Los ataques del equipo local serían repelidos con sobriedad y serían los roceños los que generarían las ocasiones más claras. Estas fueron dos disparos de Mingo a bocajarro y un gol anulado a Mestre.

Pitido de entretiempo y a valorar en ‘la caseta’ el trabajo desplegado y la propuesta de cara a la segunda mitad.

El comienzo del segundo periodo trajo consigo los mejores momentos para los nuestros. Practicidad de la mano de personalidad para incluso sentirse a gusto con balón en campo contrario. De nuevo, la zaga del Adarve iba a sacar bajo palos una nueva ocasión de Electrocor.

El conjunto que ejercía localía agitó el árbol y el ingreso al verde de jugadores frescos les dio un pequeño empujón de energía. Dispuso el rival de varios saques de esquina, también de teledirigidos saques de costado. El peligro se olía, pero nuestra zaga se encargó de sofocar el fuego a base de contundentes y precisos despejes en duelos aéreos y presencia en los segundos balones.

Se supo sufrir ante un rival volcado que necesitaba de forma imperiosa la victoria. Aparecieron espacios, pudimos correr y transitar. En una de esas transiciones ofensivas, medio banquillo amagó con correr la banda al intuir el gol visitante. Un gol que no llegaría a darse, ya que el joven arquero local sacaría una mano prodigiosa ante la definición de Arroyo tras centro lateral.

Al igual que la pasada jornada, Electrocor volvía a quedarse en inferioridad. Esta vez fue nuestro dorsal 10 Alvaro de Mingo el que vería una roja directa.

Cinco minutos más añadido, teníamos un reto y tocaba coronar el descomunal esfuerzo defensivo del equipo durante todo el partido. Electrocor intensificó todavía más el repliegue, cerrando líneas de pase interiores y minimizando el espacio a la espalda ante previsibles golpeos de los lobos.

Se supo competir, se percibe la madurez que esta plantilla adquiere cada semana. Se logró el objetivo. Un punto muy valioso que nos hace vislumbrar la orilla.

Siguiente puerto, Unión Aravaca.